REGENERACIÓN DE HUESO EN CASOS DE ATROFIA

REGENERACIÓN DE HUESO EN CASOS DE ATROFIA

Las mejores técnicas odontológicas para regenerar el hueso

La odontología moderna ha conseguido que ningún ser humano tenga que conservar sus dientes en un vaso de agua por las noches.

Hay fenómenos asociados a la perdida del diente que tenemos que corregir. La pérdida del hueso que sujeta el diente. Este hueso se pierde rápidamente tras la extracción dental (hasta un 30% en dos meses), además del que se fractura y desprende en las extracciones.

En nuestra clínica en  Francisco Silvela usamos técnicas predecibles de preservación del proceso alveolar (hueso) en el momento de su extracción y buscamos la colocación inmediata del implante. Son extracciones poco agresivas y muy meticulosas, donde simultáneamente se coloca el implante, un refuerzo de hueso y un refuerzo  de conectivo para prevenir la atrofia que se produce en estos casos.

Los casos complejos de regeneraciones de hueso los solucionamos con biomateriales de probada eficacia  y con cirugías mínimamente invasivas.

La inflamación y dolor son inexistentes, y solo en algunos casos puede aparecer enrojecimiento y calor tras la intervención. En nuestra consulta el 80% de las cirugías asocian una técnica de regeneración ósea o mucogingival.

 

Elevación de seno maxilar

Una de las causas que puede ocasionar inconvenientes a la hora de llevar a cabo una implante dental es la falta de hueso.

Normalmente las situaciones de pérdida de hueso son aquellas donde encontramos estructuras fisiológicas cercanas, senos maxilares, nervio facial, o aquellas que impiden una correcta instalación del implante, ya sea por falta de hueso a nivel vertical como horizontal. En la mayoría de los casos esta pérdida de hueso es debida a la propia pérdida de piezas dentales.

El hueso es un tejido vivo y funcional, es decir, está diseñado para soportar carga, y cuando dicha función desaparece por la pérdida del diente, el hueso se reabsorbe y da lugar a que haya menos cantidad de hueso disponible para colocar el implante. Esta reabsorción se va agravando a medida que va pasando el tiempo haciendo que la perdida ósea sea mayor y por tanto estén mas comprometidas determinadas estructuras fisiológicas.

Afortunadamente durante los últimos años el desarrollo de técnicas y la mejora de materiales nos permite afrontar con éxito y garantía estos tratamientos.  Gracias a esto podemos usar implantes de una longitud menor que nos permite abordar estas situaciones tan comprometidas, lo que hará que las posibilidades de éxito del tratamiento aumente de forma exponencial.





Regeneraciones de hueso